La industria automotriz es uno de los sectores manufactureros más avanzados del mundo. Cada componente está diseñado, probado, controlado y documentado con precisión. Sin embargo, cuando muchos materiales alcanzan el final de su vida útil, su valor suele pasar desapercibido.
Airbags, cinturones de seguridad, uniformes, tapicerías, lonas publicitarias, gráficos de concesionarios, textiles industriales y recortes de producción terminan con frecuencia en circuitos convencionales de gestión de residuos a pesar de conservar una elevada calidad material.
Para las organizaciones que buscan mejorar sus resultados ESG, fortalecer la trazabilidad de residuos y avanzar hacia modelos de economía circular, esta situación representa una oportunidad significativa.































